Día Internacional de la tierra

Lugar: Centro Ecológico Diaconal Demari.

Facilitador: P.P. Daniel Montoya.

Fecha: sábado 20 de abril de 2013.

 

Como ya es costumbre en DEMARI se realizó la celebración por el Día Internacional de la tierra.

Esta vez, participaron 25 personas, las que estuvieron compart

iendo sus experiencias de vida relacionadas con la tierra. Bautistas, episcopales, metodistas y presbiterianos se unieron, una vez más, para orar, proclamar, y  bendecir, en nombre del Dios de la tierra.

El Pastor Daniel Montoya tuvo a cargo el programa, en el que todos participaron exponiendo sus experiencias de vida en la que la tierra haya sido importante, se enfatizó en la importancia de volver a la tierra, no solo por la importancia en la producción de alimentos, sino por el vínculo con lo natural, por las condiciones que ofrecen para la meditación  y descubrir en esta señales de la revelación de Dios.

Se identificaron todos aquellos problemas que están afectando la tierras y con ella el resto de los elementos de la naturaleza. Cada participante elaboró compromisos  para aportar en el cuidado del importante recurso.

En el tema expuesto se hizo referencia a la relación de la semilla con la tierra basado en pasajes bíblicos, y de cómo cada uno de los participantes eran semillas que necesitábamos de la tierra en una relación recíproca.

El trabajo con la tierra puede ser momentos para a meditación y la reflexión, los campesinos reflexionan sobre el mundo que los rodea mientras limpian sus siembra, y muchas de las décimas que estos crean se producen precisamente en estos momentos. Muchos de los nombres que ponen a sus bueyes surgen de observar la tierra, (campo verte y tierra hermosa), y según dice Martí “los hombre solo se diferencian entre sí por la tierra en que viven”

Un momento final de meditación y reflexión estuvo relacionado con la siembra de semillas, experimentando la textura y el olor de la tierra. Todos se sintieron renovados y expresaron su gratitud por esta actividad. Este día, expresaron,  nos hemos dado cuenta del poder sanador de la tierra.