Recordando el Decenio nos proyectamos hacia el futuro

Recordando el Decenio nos proyectamos hacia el futuro

Participantes: Mujeres y hombres de la iglesia presbiteriana del centro de Cuba.

Moderadoras: PG. Mayda  García Fábregas, Directora  Nacional de la UNMIPRC.  PG. Xiomara Arenas, moderadora del Presbiterio del Centro. PP. Ofelia Ortega, directora del ICEG.

Fecha: 14 de abril de 2018.

El ICEG llevó este taller a Placetas en el centro de Cuba. Este municipio, en particular sus mujeres presbiterianas lo recibieron. Al despuntar el alba, los laureles de esta ciudad saludaban ya a la PP. Ofelia Ortega, directora del Instituto, que después de unas tres horas de camino en auto era recibida por la PG. Mayda García Fábregas, Directora Nacional de la UNMIPRC y por la PG. Xiomara Arenas, moderadora del Presbiterio del Centro y PG. de la iglesia de Placetas. Las tres moderadoras junto a 44 mujeres y 6 hombres del Presbiterio Central de Cuba celebraban la “Década ecuménica de solidaridad con las mujeres”.

Los asistentes fueron congregados en la sede de la Iglesia Presbiteriana Reformada de Placetas. Con las mentes y los corazones abiertos a Cristo, el devocional conducido por Mayda dispuso el espíritu. Venían de 13 iglesias del Presbiterio del Centro y con gozo se unieron en la oración de esta jornada que constituyó también una gran oportunidad de celebrar el 91 Aniversario de la UNMIPRC.

El Taller como de costumbre trabajó en grupos durante la sesión matutina, el estudio bíblico fue conducido por Ofelia bajo el tema “La Teología de la  Ternura en las  Mujeres del Primer Testamento” y vino muy bien, ella misma también los agrupó al final para la Plenaria y exposición de las conclusiones que terminaron compartiendo un sabroso café cubano. Todavía con el paladar en deleite el ICEG trajo la luz sobre el decenio, una breve pero amena disertación sobre la década ecuménica.

La Década Ecuménica de Solidaridad con las mujeres fue organizada por el Consejo Mundial de Iglesias en  1988 – 1998 inmediatamente después de la Década de las Naciones Unidas  que se organizó de 1975 – 1985.

Entre las prioridades de este cónclave estuvieron: El empoderamiento de la mujer; afirmar la decisiva contribución de las mujeres en las iglesias y la sociedad; Visibilizar las perspectivas  y acciones  de la mujeres en la lucha por la  justicia  y la paz y  capacitar a las iglesias para liberarse del racismo, el sexismo y el clasismo, y de las enseñanzas y prácticas que discriminan a las mujeres.

Cuando la intervención concluyó, dos preguntas quedaron para la reflexión personal:

1 –  ¿Qué hemos logrado como mujeres presbiterianas en los últimos 20 años?

2 – ¿Qué nos falta por lograr?

Los organizadores y moderadores expresaron su gratitud a las pastoras y pastores del Presbiterio del Centro que colaboraron estrechamente para la organización del transporte y al Secretario General Edelberto Valdés por su respuesta tan favorable a la convocatoria del evento.

La letra del himno lema “Salvadas para Servir” llenaron el aire, ninguna sobresalía en sus notas a pesar del vigor que pusieron al canto, se podía respirar la unidad de las mujeres del reino de Dios en la región central cubana. Al finalizar el canto las que luchan por ser salvas hicieron silencio, una sonrisa cómplice las contagió, pensaban en futuro.

Al caer la tarde ya la directora del ICEG regresaba a casa, de vuelta a la carretera, desandando el camino, los laureles de Placetas ahora la despedían. Un taller menos que celebrar para el Instituto representaba al mismo tiempo una nueva batalla que librar para la iglesia y la sociedad, las mujeres deben salvarse, así lo ameritan.