Moldeando el Pan de la Vida

Moldeando el Pan de la Vida

Lugar: Capilla del Consejo de Iglesias de Cuba, La Habana.

Fecha: 8 y 9 de Marzo de 2017

 

El taller es una  síntesis de contenido teórico práctico en torno a la vida de Jesús, Pan de la Vida, desde un punto de análisis crítico basado en la Historia y en las tradiciones del pueblo judío. El taller propicia el intercambio entre hermanas y hermanos de diferentes denominaciones y también la lectura comunitaria de la Biblia.

El primer día de taller, el profesor Chris comienza explicando la importancia de la comida en los tiempos de Jesús. Al comenzar la sesión de la mañana, el grupo evidencia en la práctica la importancia de la celebración con alimentos: bebiendo vino y aprendiendo a elaborar el pan, en comunidad.

Todo comienza con la pregunta: ¿Cuántos tipos de pan hay en la Biblia? Respuestas: pan sin levadura, pan diario, pan de vida, maná, panes multiplicados, etc.

De esta manera, y a través de muchas otras interrogantes, el asesor del taller va generando la reflexión de los participantes en una serie de debates relacionados con la última semana de la vida de Jesús y el desafío de la vida pastoral.

¿Cómo comemos con Jesús?

El asesor ofrece una explicación detallada sobre la forma en que acostumbraban a comer los judíos. Para ellos, la comida era un evento especial y lo hacían reclinados sobre la mano izquierda, de manera que el contacto con los alimentos era a través de la mano derecha, y por ende, necesitaba la colaboración de todos los participantes en el ágape. Las comidas formales se hacían en la mesa, alrededor de un centro común donde se necesitaba de la colaboración del prójimo para el partimiento de los alimentos.

En este momento, se menciona la Iglesia de Corinto, y el texto bíblico en que Pablo orienta a los miembros de la comunidad, que no se adelanten a comer. Se precisa esperar por aquellas y aquellos que tienen menos, y que llegan más tarde a la mesa, a causa de sus labores.

El profesor enfatiza en la manera en que hacer el pan en grupo también constituye algo sagrado, es nuestro sacrificio. En tiempos de Jesús, los sacrificios se realizaban en el templo, lugar destinado a lo sagrado. En la actualidad, podemos llevar el simbolismo de lo sagrado a nuestro hogar, a partir del alimento y el compartir.

En una casa donde había un horno, se realizaba con un montón de barro, agujereándolo por dentro, se le colocaba fuego hasta que estuviera resistente. Y las mujeres, en la mañana, debían levantarse y buscar leña, quemar, quitar las cenizas y cocer el pan.

Alrededor de los texto bíblicos…se propicia un debate muy interesante  sobre las estrategias del reino de Dios. Se hace referencia a la higuera, no como una historia casual, sino como una clara analogía cargada de simbolismo en el plan de enseñanza de Jesús. Cuando Jesús, en varias parábolas, utiliza imágenes que pudieran parecer absurdas, lo hace con una intención irónica, para burlarse del poder dominante. Por ejemplo, en el pasaje donde sugiere caminar una milla más con una carga que nos hayan impuesto llevar, da motivo a un comportamiento risible, a causa de que el soldado que iría siguiendo la carga, tendría que apresurar el paso detrás de nosotros y preguntarse por el origen de semejante actitud. Por ejemplo, en el texto donde Jesús incita a colocar la otra mejilla cuando se nos agrede, hay una intención que roza la rebeldía. Para golpear la mejilla derecha era necesario colocar la mano en una posición específica (con el dorso de la palma de la mano), que recuerda la manera en que se expulsa a los perros. Entonces, esto sugiere una especie de humillación. Es aquí donde el volver la otra mejilla indica una actitud rebelde (al voltear a la mejilla izquierda el agresor debe tratar a quien humilla como un igual) El que voltea la mejilla no está denotando una sumisión, sino una exigencia de ser tratado como igual,  una exigencia de dignidad. Algo parecido sugiere el texto de la capa, pero con una intención de ironía. Sí al que le es quitado el manto, también ofrece la túnica que le queda, quedaría desnudo ante todos y avergonzaría de esta manera a quien le quitó su vestidura. Al colocar la otra mejilla estaríamos desafiando, solicitando que se nos trate como iguales, al mismo nivel. Aunque muchas veces hemos leído estos pasajes con una interpretación que conlleva a la sumisión, también nos hablan de justicia, de igualdad, de rebeldía ante la dominación.

Algunos resultados…

Uno de los resultados del taller fue que incitó a muchos participantes a practicar la realización del pan en comunidad, en sus iglesias, a partir de que el profesor hablara de cómo podía hacerse en el culto, involucrando a los jóvenes, que lo amasarían previamente. Mientras se escucha el sermón, el pan estaría en el horno, y luego puede compartirse entre toda la comunidad.

También se pudo involucrar activamente al personal de la cocina de la institución donde se desarrolló el taller (Consejo de Iglesias de Cuba) y el pan pudo ser compartido entre los trabajadores/as.

Evaluación y experiencias:

Julio Antonio Mustelier (Iglesia de Dios en Cristo) Fue muy buena la experiencia que he estado observando de ayer para hoy, sobre cómo las iglesias deben pensar en la parte humana, y cómo se pueden llevar los proyectos humanos, así que tenemos que enfrentar la realidad de que las iglesias no están en el cielo, están en la Tierra. Tenemos que afrontar el aspecto político, hablando del tiempo, de la misma manera que el profesor habló de Jerusalén, lo que estaba pasando en Roma también, y a veces son realidades que tenemos que enfrentar. Y el énfasis que el profesor hizo en la comida, en pensar en el pobre, nos hizo ver que las personas deben pensar en el necesitado, dar la oportunidad a las personas que tienen dificultad de acercarse al reino. Por ejemplo, se habló de la mujer con un pasado de pecado, que derramó el perfume en Jesús, y cómo se analiza lo que pensaron aquellas personas presentes, y también cómo pensó Jesús. Debemos pensar como pensó Jesús, de una manera humana, sencilla, y que siempre haya una mentalidad colectiva para todas las cosas, como El habló.

Eva Raymond (Liga Evangélica) Para mí ha sido una experiencia muy satisfactoria porque he podido ver la vida en Cristo desde la perspectiva de su humanidad. Nutre mi vida, para enfrentar el día a día, las dificultades, consciente de todo lo que pasó Cristo en la Tierra.

Isabel Bernal (Iglesia Metodista de Jaimanitas) Ha sido muy constructivo porque nos ha enseñado parte de la Biblia y también cosas materiales, como hacer pan. Estamos muy contentos de que cada día podamos aprender más de las cosas de Dios, y que todo lo hagamos por amor.

Ruth Mariet (Programa de Liturgia, CIC) Considero que el taller tuvo resultados muy positivos: buena integración, modificación de sensibilidades en cuestión de 2 días y un productivo diálogo interdenominacional (porque hubo buena representación de diferentes iglesias). La participación de las mujeres fue notable, porque es algo que siempre tratamos de potenciar, pero también hubo presencia activa de hombres con una perspectiva adecuada de equidad de género. Los participantes pudieron llevarse la experiencia de la práctica, una nueva lectura del texto bíblico, y sobre todo, iniciativas potenciales para ser puestas en práctica en sus comunidades, algo que siempre se agradece mucho. Gracias a esto, algunos participantes mostraron su interés en participar nuevamente de talleres o espacios similares.